lunes 23 de mayo de 2011

Y qué importa...

¿Y qué importa el mundo si el cielo empieza y termina en ella? ¿Qué importa el infierno si las únicas llamas que logro sentir son las que se extienden en el corazón? ¿Si las únicas palabras de una noche de domingo son las que empiezan con su nombre?¿Si el único tormento es el silencio y sentirla en toda su complejidad el único deseo?

Y de todos los colores solo el marrón me importa, porque me trae del recuerdo su mirada.

Y mis ángeles de la guarda, distantes y cercanos, me arropan y me advierten:

“No quiero recoger tus cachitos. Cachitos con forma de colibrí.”

Y yo les digo:

"No importa."


3 comentarios:

Burlok dijo...

Pero si realmente los ángeles son ángeles, y no demonios enmascarados, simplemente te ignorarán y no te dejarán romperte en cachitos. Ni con forma, ni sin forma.

Bonita entrada :).

Yo, alma condenada dijo...

A veces hay que romperse en mil pedazos para volver a reconstruírse. Mi rubí se convirtió en un rompezabezas y al final pude rehacer el puzzle, tú también recobrarás tus alas de colibrí tarde o temprano. Y si hay que recoger tus cachos... se recogen y punto.

Poético y hermoso escrito.

Edel dijo...

Gracias a ambos y a todos!